Es la primera pregunta que nos hace casi todo el mundo, y casi nunca obtiene una respuesta clara. Buscas «cuánto cuesta un vídeo corporativo», encuentras diez páginas que te dicen «depende» y acabas rellenando un formulario sin saber si vas a recibir un presupuesto de 600 € o de 6.000 €.
Así que vamos a hacerlo al revés: primero los números, después las explicaciones.
La respuesta corta
En el mercado español, un vídeo corporativo se mueve entre 500 € y 10.000 €. La mayoría de proyectos de pyme se cierran en la franja de 1.000 € a 3.000 €. En Barcelona, las tarifas publicadas por productoras locales arrancan alrededor de los 500 € para piezas muy sencillas.
Esa horquilla es tan ancha porque dentro caben cosas muy distintas. Esto es lo que compra cada tramo:
| Inversión | Qué obtienes | Para quién tiene sentido |
|---|---|---|
| 500 – 1.500 € | Media jornada o una jornada de rodaje, una cámara, un operador, edición directa, música de librería. Sin guion elaborado ni grafismo complejo. | Negocio local que necesita una pieza funcional: mostrar instalaciones, un producto, un testimonio. |
| 1.500 – 3.000 € | Jornada completa, dos cámaras, iluminación, sonido cuidado, guion, corrección de color, grafismo medio, dos rondas de revisión. | Empresa que va a usar el vídeo en su web y en campañas, y necesita que aguante la comparación con la competencia. |
| 3.000 – 8.000 € | Varias jornadas, equipo ampliado, guion trabajado, localizaciones, locución profesional, motion graphics, música compuesta o licenciada. | Marca con una historia que contar y presupuesto de campaña detrás. |
| Más de 10.000 € | Producción publicitaria: dirección, casting de actores, dirección de arte, equipo de cine completo, postproducción avanzada. | Spot para medios, lanzamiento de producto, campaña nacional. |
Si solo querías una cifra para orientarte, quédate con esta: un vídeo corporativo bien hecho para una pyme cuesta alrededor de 2.000 €. Por debajo de 1.000 € estás comprando una grabación, no una producción. Por encima de 5.000 € estás pagando una pieza publicitaria.
Qué determina de verdad el precio
Mucha gente asume que el precio va por minutos de vídeo. No es así. Un vídeo de 30 segundos puede costar más que uno de tres minutos si el de 30 segundos lleva actores y el otro son entrevistas en una oficina.
Lo que de verdad mueve la aguja es esto, por orden de peso:
1. Las jornadas de rodaje
Es la partida más grande de cualquier presupuesto. Cada jornada son entre dos y cinco personas trabajando un día completo, más el equipo técnico. Pasar de una jornada a dos no encarece el vídeo un 20 %: lo encarece cerca del doble en la parte de producción.
De aquí sale el consejo más rentable que podemos darte: si necesitas varias piezas, grábalas en el mismo rodaje. Tres vídeos grabados en una jornada cuestan muchísimo menos que tres vídeos grabados en tres jornadas distintas.
2. El tamaño del equipo
Un operador con cámara al hombro no cuesta lo mismo que un equipo con técnico de sonido, iluminación y ayudante de producción. Y se nota, sobre todo en el audio: el sonido malo es lo primero que delata un vídeo barato, por encima de la imagen.
3. El trabajo previo al rodaje
Guion, planificación, localizaciones, permisos, casting. Es la parte invisible y la que marca la diferencia entre un vídeo que cuenta algo y una sucesión de planos bonitos. En presupuestos ajustados es lo primero que se recorta, y es un error.
4. La postproducción
Montaje, corrección de color, mezcla de sonido, grafismo. Un montaje sencillo son unas horas; una pieza con motion graphics y rotulación animada son días. Pregunta siempre cuántas rondas de revisión incluye el presupuesto: si no lo especifica, prepárate para pagar extras.
5. Los derechos
Música de librería, música compuesta, licencias de uso, derechos de imagen de las personas que aparecen, y durante cuánto tiempo y en qué territorios puedes usar la pieza. Un presupuesto que no menciona los derechos es un presupuesto incompleto.
Precios por duración, como referencia
Si quieres una referencia rápida por duración de la pieza final, las tarifas de partida que se publican en el mercado español se mueven así:
- 20–40 segundos (pieza para redes): desde unos 150 €
- 1–2 minutos (vídeo de presentación): desde unos 500 €
- 2–3 minutos (corporativo estándar): desde unos 1.000 €
- 2–5 minutos (corporativo premium): desde unos 1.600 €
Ojo con la palabra «desde». Son suelos, no precios medios, y suelen corresponder a la versión más simple posible de cada formato.
Lo que ha cambiado en 2026: la IA en el presupuesto
Aquí está la novedad real de este año, y es la parte que casi ninguna guía de precios te cuenta.
La generación de imagen y vídeo con IA no ha sustituido al rodaje, pero sí ha reventado el coste de partidas concretas que antes eran carísimas o directamente inviables para una pyme:
- Planos imposibles de rodar: una localización que no existe, una vista aérea de un sitio al que no puedes llevar un drone, un producto que todavía no está fabricado.
- Versiones y adaptaciones: sacar quince formatos distintos de una misma campaña para cada red social dejó de ser quince trabajos.
- Escenografía y fondos: lo que antes era un decorado o un croma con retoque manual.
- Tiempos de entrega: proyectos que antes eran de semanas se cierran en días, y el tiempo también es dinero en tu lado.
Lo que la IA no hace: no entiende a tu cliente, no dirige a la persona que habla a cámara, no decide qué hay que contar. Por eso en nuestros proyectos la usamos como una herramienta más dentro de la producción, no como un sustituto. Nosotros lo hemos llevado hasta el extremo de producir con IA para una serie de Hollywood, y precisamente por eso sabemos dónde ahorra de verdad y dónde estropea el resultado.
Traducido a presupuesto: en 2026, una pieza que hace dos años te habría costado 4.000 € puede estar en 2.500 € sin perder calidad, si el proyecto encaja con ese tipo de producción. Si no encaja, el ahorro se nota en la pantalla y no merece la pena.
Cinco señales de que un presupuesto es demasiado barato
Si te llega una oferta muy por debajo del mercado, revisa estos puntos antes de firmar:
- No especifica jornadas de rodaje. «Grabación incluida» no es una unidad de medida.
- No menciona el sonido. Si no hay técnico ni micrófonos de solapa o pértiga, el audio se grabará con la cámara. Se oye.
- No dice cuántas revisiones entran. Es la vía de entrada clásica de los sobrecostes.
- No aclara los derechos de la música ni durante cuánto tiempo puedes usar el vídeo.
- No hay guion ni preproducción. Vas a recibir planos, no un vídeo.
Qué pedir siempre antes de decidir
Con independencia de a quién contrates, exige que el presupuesto ponga por escrito: número de jornadas de rodaje y de qué duración, quién va al rodaje y con qué equipo, qué incluye la postproducción, cuántas rondas de cambios, qué formatos y resoluciones recibes, derechos de música y de imagen, plazo de entrega y qué pasa si hay que repetir una jornada por causas ajenas.
Si dos presupuestos se diferencian en 1.500 €, casi siempre la diferencia está en una de esas líneas. No en el talento.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta un vídeo corporativo para una pyme en Barcelona?
Entre 1.000 € y 3.000 € para una pieza de 1 a 3 minutos con una jornada de rodaje, guion, edición, color y sonido cuidados. Por debajo de 1.000 € se recortan jornadas, equipo o preproducción.
¿El precio incluye el IVA?
Casi nunca. Las tarifas del sector se publican sin IVA, así que suma un 21 % a cualquier cifra que veas, también a las de este artículo.
¿Sale más barato grabarlo con el móvil?
Para contenido diario de redes, sí, y además funciona: la espontaneidad juega a favor. Para la pieza que va a estar en tu web representando a la empresa, no. Son dos usos distintos y conviene no mezclarlos.
¿Cuánto tarda en estar listo?
Entre dos y cinco semanas para un corporativo estándar, contando preproducción, rodaje y montaje con revisiones. Con producción asistida por IA, algunos proyectos bajan a días.
¿Cuántos vídeos necesito?
Menos de los que crees y mejor planificados. Una pieza principal para la web y tres o cuatro cortes verticales para redes sacados del mismo rodaje cubren el 90 % de las necesidades de una pyme durante un año.
Y en nuestro caso
Somos un estudio pequeño en Barcelona con equipo de cine, y trabajamos tanto producción audiovisual tradicional como producción con IA. Eso significa que cuando nos pides un presupuesto lo primero que hacemos no es darte una tarifa, sino preguntarte qué quieres conseguir, porque de ahí sale el número.
Puedes ver qué hemos hecho para otras marcas y, si tienes un proyecto en mente, cuéntanoslo y te preparamos un presupuesto desglosado con todas las líneas que te hemos dicho que exijas. Sin compromiso y sin letra pequeña.
Las cifras de este artículo proceden de tarifas públicas de productoras audiovisuales españolas y de marketplaces del sector, consultadas en octubre de 2026. Son orientativas y no incluyen IVA.


